Mariana Villas Boas, de la comisaría local, aseguró que no era la primera vez que las dos jóvenes atentaban contra la vida de sus enemigas escolares.
Anteriormente habían colocado veneno en un sánduche y una gaseosa.
Los médicos advirtieron a los padres que el pequeño presentaba síntomas de envenenamiento.
El niño murió el martes de la semana pasada y su entierro tuvo lugar dos días después. El caso fue revelado por la prensa el lunes.
La cada vez más frecuente violencia en las escuelas de Brasil desató un amplio debate parlamentario, que incluye un proyecto de ley del Senado que obligará a las escuelas a promover un ambiente seguro a través de políticas para evitar todo tipo de agresión y violencia en las aulas.
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